lunes, diciembre 18, 2006

SUDACAS Y CHAPETONES...GILIPOLLAS

Sudacas, nos dicen con desprecio los españoles. Un día entramos, con mi familia, a un almacén en Madrid para comprar una historia de los orígenes españoles del apellido Mejía.

-Vosotros, iros de mi tienda, sudacas.

-¿Qué significa sudacas señora?

-Significa sudamericanos, como vosotros, iros de aquí, yo no les vendo a sudacas, todos sois una peste.

Nos fuimos de inmediato. Era un almacencito elegante que vendía información sobre los apellidos. Llovía con furia, y nos mojamos como se mojaron millones de judíos en Treblinka, con la lluvia de la muerte.

Al final de la historia resultamos siendo una peste para los españoles. Es una historia triste y larga de más de quinientos años de ignominias. Por ahí en 1500 vinieron con la intención de robar oro y regresar a España ricos y famosos. El recorrido de Jiménez de Quesada penetrando a todo lo largo del río Magdalena, río arriba hasta Bogotá, es la imagen exacta de una violación.

Mataron los indios, se robaron todo lo que pudieron, tuvieron hijos con las indias, y gobernaron con mano de hierro durante trescientos años. No se podía traer libros, ni artículos de comercio de otro país que no fuera España, ni mencionar otra religión, ni discutir, ni escribir, ni pensar. Sólo obedecer. La colonia fue un período estéril en la ciencia de América Latina, y en todas las manifestaciones de la alta cultura. Nos trajeron lo peor de Europa, la peor lengua y las peores costumbres. En España no hubo Renacimiento, y por lo tanto aquí ni supimos de lo que estaba ocurriendo en Florencia. Erasmo prohibido, Montaigne prohibido, Lutero prohibido, Montesquieu prohibido, los derechos humanos prohibidos. Los españoles han sido una peste para América Latina.

Ahora llegan con sus bancos (a manejar los capitales), y sus telefónicas, y sus compañías para gerenciar el agua latinoamericana. Muy señoritos, muy queridos, al 10 por ciento mensual.

Visas para "turistiar" en España, no. Uno de mil ejemplos: nuestra famosa escritora Piedad Bonet no pudo asistir a un acontecimiento en Zaragoza, a donde había sido invitada por la municipalidad, porque no le "salió" la visa. Mientras tanto cada día se les cuelan varios cientos de negros musulmanes, en chalupas, por Gibraltar. Pero Piedad Bonet no. Hace una excelente poesía en castellano, pero es una sudaca. Hasta peligrosa debe ser.

Muchos españoles nos siguen considerando su propiedad. Se vienen a vivir aquí con la barbilla sacada hacia delante y la cabeza hacia atrás. Y los tratamos con ese respeto y esa queridura que tenemos hacia las moras de Castilla, que esas sí, son dulces.

Durante la guerra civil de Franco acogimos a miles de españoles pobres, que llegaban desesperados a salvar su vida, y ahora tienen cientos de miles de nietos con pasaporte colombiano. Pero al revés no funciona la cosa ¿Refugiado político? No sabemos. En todo caso, no.

¿Hasta cuándo durará esta conquista, y esta violación? Ya lleva quinientos años. Después de todo yo ya no quiero saber sobre mis ancestros españoles. ¡Qué vergüenza, qué asco, qué tristeza! Yo me consideraba un español, exiliado por los vericuetos de la historia. Pero ellos me rechazan. Chapetones gilipollas.

P.D. ¿Qué significa gilipollas?

hectormr23@hotmail.com

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